Piden poner el foco en la educación inclusiva como herramienta "más efectiva" para prevenir problemas de salud mental

11/10/2018

Varias asociaciones y colectivos sociales de Cantabria han pedido "poner el foco" en la educación inclusiva como "herramienta más efectiva" para prevenir los problemas relacionados con la salud mental, algo que también han demandado pacientes afectados.

Así lo reivindicaron el pasado 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, representantes del Centro Hospitalario Padre Menni de Santander, Ascasam, Asociación Paducan, Proyecto Hombre y la Fundación para la Investigación en Psicoterapia y Personalidad durante el acto celebrado en la Plaza del Ayuntamiento de la capital cántabra con motivo de esta efeméride, en tanto que pacientes han considerado la educación como "el principal instrumento de cambio hacia horizontes más justos y equitativos".

En la celebración también intervinieron la alcaldesa, Gema Igual, y el presidente de la Comunidad, Miguel Ángel Revilla, que repasaron las iniciativas y mejoras acometidas en este ámbito desde el Ayuntamiento y el Gobierno, al tiempo que han apostado por "remar todos en la misma dirección" y se han comprometido a hacer "todo lo posible" para "echar una mano" a las entidades que atienden estos pacientes y que hacen una labor "impagable".

Aprovechando la presencia de las autoridades, --entre ellas también la vicepresidenta autonómica, Eva Díaz Tezanos, la consejera de Sanidad, María Luisa Real, el delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, la presidenta del Parlamento, Dolores Gorostiga, y la fiscal jefe, Pilar Jiménez, además de diputados y concejales-- los portavoces de las entidades citadas pidieron que se inviertan "suficientes" recursos para poner en marcha políticas "ambiciosas" para prevenir y atajar problemas relacionados con la salud mental y que se garantice así "cualquier medida" a personas afectadas.

Al hilo, han indicado que el 75% de los problemas relacionados con la salud mental comienzan antes de los 18 años y que el 30% de los jóvenes han tenido (o creen haber tenido) alguno de este tipo en el último año.

Asimismo, pidieron "hablar con naturalidad" de estas enfermedades en todos los entornos -familiar, laboral, social, etc- e insistieron en este sentido en la importancia de una educación que, además de ser considerada siempre como "un derecho" y no "un privilegio, tenga en cuenta la diversidad y apueste por la inclusión, para la prevención y atención "temprana" de un problema que destaca por su "carácter invisible".

Así lo demandaron responsables de entidades y agrupaciones del sector durante la lectura conjunta de la proclamación del Día Mundial de la Salud Mental; en concreto Carlos Pajares, del Padre Menni; Cristina Rodríguez, de Paducan; Ignacio Fernández, de Ascasam; Mónica Sardina, de la Fundación para la Investigación en Psicoterapia y Personalidad, y Eloísa Velarde, del Proyecto Hombre.

Intervinieron tras la lectura del manifiesto de esta efeméride por parte del Comité ProSalud Mental, que este año ha llevado por lema 'Educación inclusiva, salud mental positiva', y que ha corrido a cargo de varios pacientes.

Según expusieron, la educación es "la pieza que da coherencia al conjunto", y agregaron al respecto que inclusiva es aquella basada en un sistema donde se provee al alumnado de "espacios, entornos y apoyos efectivos para que concurra en una verdadera igualdad de oportunidades".

"En un medio inclusivo es el sistema quien trata de adaptarse al individuo con diferentes condicionantes", han leído. "En él se promueve un ambiente de respeto, de aprecios, de reconocimiento a las necesidades particulares", han agregado.

Así las cosas, los pacientes que han puesto voz al manifiesto defendieron que con una educación inclusiva se pasaría de una "actitud instintiva", como es "el estigma o rechazo", hacia "modos más evolucionados", como serían "la paciencia o el amor".

Para finalizar, quienes ejercieron de portavoces del Comité Pro Salud Mental dijeron aceptar "el reto" de fortalecer sus capacidades y de "no bajar los brazos", pero -consideraron- "al otro lado debe haber una luz amiga que nos ilumine con su calor" porque lo que "está en juego" es la "dignidad" de las personas.