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Integrar la asistencia del daño cerebral acelera la rehabilitación

Noticia aparecida: 20 de enero de 2003 
Texto: Santiago Rego Fotógrafo: Roberto Ruiz

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Ismael Lastra, Juan Antonio Hormaechea, Marta García e Ingo Kropp.
El abordaje integral y ambulatorio de pacientes con daño cerebral contribuye a acelerar el proceso de normalización de los enfermos, mejora su calidad de vida durante el tratamiento y evita desplazamientos innecesarios al hospital. Esta es la experiencia descrita por Ismael Lastra y Juan Antonio Hormaechea, del Hospital Padre Menni, que han puesto en marcha una unidad de daño cerebral.

La atención integral y multidisciplinar de pacientes con un traumatismo craneoencefálico o un accidente cerebro-vascular mejora su calidad de vida y reduce, dependiendo del grado de intensidad de la patología, los tiempos de recuperación y rehabilitación, aunque generalmente suelen ser largos -de uno a dos años- una vez que el paciente ha abandonado el hospital de agudos.

Estas son algunas de las consideraciones de Ismael Lastra, psiquiatra, y Juan Antonio Ormaechea, neuropsiquiatra, responsables de la Unidad de Daño Cerebral inaugurada el pasado año por el Centro Hospitalario Padre Menni -de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús,
  
que han resaltado que se trata de situaciones que demandan del paciente y de su familia "extraordinarios esfuerzos de orden físico, psíquico y económico. Mientras que en un primera fase la información es básica, posteriormente todos los afectados deberán adaptarse a una nueva situación. El equipo terapéutico habrá de realizar un trabajo facilitador de la formación de nuevos equilibrios, en los que las unidades familiares puedan proseguir una vida lo más normalizada posible"
Lastra, que también es el director médico del Hospital Padre Menni, destaca que una vez que no se puede hacer más por la recuperación del paciente en un hospital de agudos, las unidades de daño cerebral juegan un papel decisivo.

"El paciente con una patología como éstas deja de recorrer consultas para su recuperación, porque la Unidad de Daño Cerebral le ofrece en una misma dependencia servicios ambulatorios de neuropsiquiatría, fisioterapia, neuropsicología, logopedia y terapia ocupacional".

El proceso

Hormaechea ha agregado que los pacientes que acuden al servicio de daño cerebral son valorados por el neuropsiquiatra y el médico rehabilitador. A partir de esta primera consulta, se establecen las indicaciones terapéuticas más urgentes, y se planifica la evaluación completa, incorporando a cuantos profesionales del equipo proceda.

"Cada tres meses se procede a revisar la evolución de cada caso, y a valorar la conveniencia o no de prorrogar el tratamiento. El programa de rehabilitación puede ser unidisciplinar o multidisciplinar, pero, en cualquier caso, acaba con el peregrinaje de estos pacientes por múltiples consultas, y tiene muy en cuenta a la familia como núcleo de apoyo en la recuperación del paciente en una vida normalizada", ha insistido Hormaechea.

El equipo de la unidad incluye profesionales especialistas en logopedia (para conseguir la rehabilitación de la voz y del habla), en terapia ocupacional (cuyo objetivo es conseguir el mayor nivel de autonomía e independencia posible) y en fisioterapia, que se ocupan de que la rehabilitación física sea realmente efectiva: adquisición y mejora del equilibrio corporal, desarrollo de la bipedestación y la marcha o técnicas de potenciación muscular.